Evaluación geopolítica de la situación en Rojava

La siguiente evaluación geopolítica de la situación en Rojava fue publicada por la campaña RiseUp4Rojava a principios de junio pero ya que los análisis que incluye se han demostrado correctas, sigue siendo muy actual para entender la condición de guerra abierta a que se está enfrentando el movimiento de liberación kurdo en este mismo momento. La noche del 15 de junio los aviones de combate de ejército turco bombardearon más de 80 sitios en el Kurdistán del Sur (Başûr), entre ellos un hospital en Şengal, zona habitada mayoritariamente por el pueblo yezidí, y el campo de refugiadxs de Maxmur, iniciando así la ofensiva militar “La Garra de Águila” cuyo objetivo según Turquía es “erradicar el terrorismo del PKK”. A pesar de la resistencia feroz de lxs guerrillerxs de HPG y YJA-Star en las montañas mismas, a pesar de las masivas protestas de la población kurda de Başûr, a pesar de la creciente ola de sabotajes en Bakûr con los cuales varios grupos intentan dañar la economía del Estado turco y a pesar de las manifestaciones de solidaridad que ocurren a diario en otras partes del mundo, los bombardeos continúan y las unidades de fuerzas espaciales turcas comenzaron también una invasión terrestre en las zonas controladas por la guerrilla, sobre todo en Heftanîn.

Pocos días después la noche del 23 de junio la ofensiva se ha llevado a cabo sobre Rojava, con el bombardeo de una aldea cercana a Kobane causando la muerte de Zehra Berkel, miembro de la Coordinación de Kongra Star de la Región de l’Eufrates, y las compañeras Emina Weys y Bedîea Mele Xelîl.

Para seguir informadas y preparadas para dar las respuestas adecuadas contra esta nueva ofensiva bélica del fascismo turco recomendamos sobre todos las fuentes del movimiento kurdo que están en el terreno:

https://anfespanol.com/
https://www.hawarnews.com/es/

Reflexiones a modo de introducción

Para entender y evaluar correctamente la actual situación político-militar en la región de Oriente Medio en general y en Kurdistán en particular, es necesario examinar, situar y analizar los cambios y desarrollos políticos que ocurren a diario – las noticias que podemos leer todos los días – en el contexto de las tendencias generales del proceso político y sus diferentes líneas principales.

Un análisis que no es capaz de ir más allá de un listado de acontecimientos actuales nunca podrá darnos una idea de la verdadera naturaleza de la situación y las condiciones reales. El peligro de un ataque contra Qandil o las otras zonas liberadas es más que inminente, porque no es sólo el fascismo turco que continúa empujando al PDK a atacar el movimiento de liberación kurdo, sino que son también los EE.UU. e Israel que insisten en debilitar aún más este movimiento.

Análisis de la situación del movimiento de liberación kurdo

La situación en las montañas de Qandil

En cuanto a los siguientes planes de ocupación turca de Başûr (Kurdistán del Sur) y de toda la región, el área de Zînê Wertê en particular ha destacado en la agenda del público kurdo y regional en las últimas semanas.

Zînê Wertê es el nombre de un pequeño pueblo situado en un cuello de botella entre las cadenas de montaña Karox y Qandil, ambas pertenecientes a las llamadas “zonas defensivas”, es decir, las zonas que la guerrilla usa como base y retaguardia. El área en sí es de importancia estratégica porque desde allí pueden ser controladas las rutas de acceso a las montañas de Qandil que están bajo control de la guerrilla. Las montañas de Qandil son utilizadas por varias organizaciones del movimiento de liberación kurdo que de una u otra manera siguen los principios del confederalismo democrático desarrollado por Abdullah Öcalan; en primer lugar, por supuesto, por el Partido de los Trabajadores del Kurdistán, PKK. El área se utiliza para formar, organizar y reforzar sus propias filas y constituye, por así decirlo, el corazón y el cerebro del movimiento.

La zona de Zînê Wertê marca no sólo la entrada a los montes Qandil, sino también la frontera entre las áreas controladas por el PDK, el Partido Democrático del Kurdistán, dirigido por la familia o más bien clan feudal de los Barzani, y los controlados por la UPK, la Unión Patriótica del Kurdistán, al mando de la familia Talabani.

Mientras que la UPK controla la región meridional de la Región Autónoma del Kurdistán de Irak alrededor de la ciudad de Silêmanî (Sulaymaniyah), el PDK tiene su fortaleza alrededor de la ciudad de Hewlêr (Erbil) en la parte más norteña. En 1998, después del final de la guerra civil, el área en cuestión se estableció como una zona de amortiguación entre el PDK y la UPK, y después de la guerra del año 2000, en base al acuerdo de cese del fuego, cayó oficialmente bajo el control del PKK.

Después de un tiempo breve, el PKK primero concedió a la población civil el derecho a regresar a sus aldeas, y más tarde tanto el PDK como la UPK también fueron autorizados a cruzar la zona para desplazarse y transportar bienes e incluso para el uso militar. Finalmente, con el acuerdo del PKK, una pequeña unidad de peshmergas leales a la UPK estableció su base allí.

Desde principios de abril de 2020, el PDK, que colabora con Turquía, ha estado trasfiriendo sus unidades militares a la región, tratando de poner bajo su control las estratégicas colinas y picos de las montañas; todo eso con el objetivo de cortar la ruta de Hewlêr a Qandil. El PDK afirma que las unidades son enviadas a la región en el marco de las medidas preventivas contra el coronavirus. Se supone que deberían detener el contrabando y el tráfico a través de la frontera entre Irán e Irak. Sin embargo, esta frontera está a 50 km de distancia. El coronavirus sirve como excusa para ocultar las verdaderas intenciones del PDK y las potencias que están detrás de él. Además, junto con las unidades de peshmergas, grandes cantidades de los agentes del servicio secreto turco MIT ya están entrando la zona y tratando de encontrar las posiciones de la guerrilla para que luego sea más fácil bombardearlas desde el aire. La gente de las aldeas locales informa de hombres desconocidos que hablan turco, equipados con walkie-talkies y auriculares, que vagan por las aldeas tratando de sacar informaciones.

Al PDK en sí aparentemente no le preocupa demasiado el hecho de estar pasando información a los servicios secretos de Turquía y así ensuciarse las manos con la sangre de la juventud kurda. Por ejemplo, a finales de mayo, tres guerrilleros cayeron en el bombardeo de las fuerzas aéreas turcas, después de que sus posiciones fueran reveladas por los comandantes locales de los peshmergas del PDK. Estos tres combatientes habían visitado la recién establecida base del PDK como una delegación formal del PKK y trataron de persuadir al PDK de que se retirase mediante una solución diplomática. Les señalaron que su presencia en la región no tenía ninguna legitimidad, pero el PDK mantuvo su posición, se negó a retirarse y poco después mostró sus verdaderas intenciones con la subsiguiente ayuda en un asesinato engañoso, cobarde y a sangre fría de los tres jóvenes luchadores. Después de que los tres guerrilleros habían salido de la base del PDK, sus oficiales pasaron las coordenadas a la fuerza aérea turca, que los mató.

El PDK: Una historia de traición

Hasta ahora, el movimiento de liberación kurdo ha seguido una estrategia muy cautelosa y mediadora. Esta estrategia ha sido implementada tanto por los órganos civiles, reunidos bajo el paraguas de la KCK (Comunidad de las Sociedades de Kurdistán) como los militares (HPG y YJA-Star), con la intención de evitar otra guerra civil fratricida como la de los años 90. Pero también porque tal conflicto en última instancia sólo serviría a los intereses del enemigo, de los Estados-naciones de la región y las potencias imperialistas. Dejar que lxs kurdxs se maten entre sí siempre ha sido el juego favorito de las fuerzas de ocupación. Al mismo tiempo, se dejó muy claro al PDK que no será el PKK quien pueda ser considerado responsable de una guerra si el PDK continuara provocando, estableciendo nuevos puestos militares o intentando de ocupar áreas cercanas a Qandil.

Esto se debe a que el PKK no puede aceptar que la seguridad de Qandil se ponga en peligro de ninguna manera. Además, esta zona ha sido utilizada por el movimiento como centro durante décadas. El PKK defenderá Qandil a toda costa.

Se puede suponer que los recientes movimientos de tropas son la vanguardia del ejército de ocupación turco, como ya ocurrió en otras zonas, por ejemplo, en Xakurkê o en Bradost, el año pasado.

En los últimos años, el PDK ha demostrado con suficiente frecuencia que no sólo no actúa en interés del pueblo kurdo, pero que el clan de la familia Barzani estaría incluso dispuesto a vender todo el Kurdistán si eso fuera útil a los intereses de su familia.

La historia del PDK fue siempre, en última instancia, aunque con excepción de algunas personas íntegras y correctas que también formaron parte de este partido, una historia de traición y de colaboración con los ocupantes. Su objetivo de eliminar a sus competidores kurdos llegó tan lejos durante una época que supuso colaborar con Saddam Hussein, el carnicero del pueblo kurdo. Gracias a su ayuda, el PDK arrebató el control sobre Hewlêr (Erbil) a la UPK.

En la década de 1980, el PDK y sus unidades de peshmergas incluso lucharon junto con los Guardias Revolucionarios iraníes contra el PDKI, una rama de su propio partido en Irán, mientras que al mismo tiempo miles de kurdxs fueron ejecutadxs por el régimen islámico de este país. En los años 90, la familia Barzani, junto con las fuerzas de ocupación turcas, trató de impedir la presencia del PKK en Başûr, lo cual, sin embargo, fracasó.

Desde los años 70, el PDK y sus unidades militares han sido apoyados y entrenados por el servicio secreto israelí, el Mossad. Incluso hoy en día, siguen sirviendo a los intereses de Israel y el imperialismo de EE.UU. , con quienes mantienen una alianza muy fuerte.

Turquía reconoció la Región Autónoma del Kurdistán en 2007 y sólo después de recibir la promesa de acción conjunta contra el PKK a través de la mediación de George W. Bush. Esta promesa sigue siendo válida para el PDK hoy en día, así que están haciendo todo lo posible para satisfacer a los colonos turcos. Además, todos los recursos y riquezas naturales del Kurdistán son saqueados por las empresas turcas y en su lugar el mercado local está inundado por productos baratos producidos en Turquía. El PDK también está apoyando militarmente el proceso gradual de ocupación del Kurdistán del Sur por parte de Turquía.

El PDK en Rojava y Şengal

También en Rojava, el PDK ha estado activo en el lado de los enemigos de la causa kurda y la revolución. El PDK apoyó a varios grupos compuestos por agentes que habían estado llevando a cabo la labor de contraguerrilla desde el comienzo de la revolución; grupos cuyas actividades incluían atentados con bombas, asesinatos de políticxs kurdxs vinculadxs al proceso revolucionario, la creación de grupos armados que lucharon contra la Administración Autónoma y el apoyo directo a las fracciones yihadistas que atacaron las ciudades kurdas en el norte de Siria.

En 2017 en Şengal, el PDK, junto con el servicio secreto turco, organizó ataques contra las unidades de autodefensa yezidí (YBŞ/YJÊ), lo que costó la vida de muchxs combatientes. Esto sucedió sólo dos años después de que la zona de Şengal luchara de forma independiente y sola contra las tropas de Daesh en 2015, sin ayuda ninguna de los peshmergas.

La cooperación del PDK con Turquía

Recientemente, los líderes del PDK afirmaron que la presencia del PKK en el Kurdistán del Sur es ilegítima y llamaron a que se retire. Dijeron también que el PKK es responsable de las masacres contra la población civil, como aquella ocurrida en el campo de refugiadxs de Maxmur el pasado abril donde tres mujeres civiles perdieron sus vidas en los ataques aéreos turcos. Al mismo tiempo, el ejército de ocupación turco mantiene al menos 27 bases oficiales en la llamada región del Kurdistán, sin mencionar los incontables puestos de servicios secretos de Turquía, de cuya legitimidad o ilegitimidad el PDK naturalmente no habla.

Desde la primavera de 2018 en que el fascismo turco comenzó con nuevas operaciones de ocupación en las montañas de Kurdistán del Sur, el PDK ha estado apoyando estas maniobras turcas, a veces abiertamente, a veces de forma encubierta. Especialmente en la región de Xakurk éste ha sido un caso muy habitual en los últimos años. Allí la vanguardia turca, en forma de los agentes de servicios secretos y las unidades enteras de inteligencia terrestre se está moviendo por el terreno protegida por los peshmergas del PDK.

Al mismo tiempo, el PDK restringe aún más la libertad de movimiento de la guerrilla con el establecimiento de bases especialmente construidas con este objetivo y puntos de control en las carreteras. El servicio secreto del PDK con el cínico nombre de “Parastin” (defensa) es responsable del asesinato de numerosxs revolucionarixs kurdxs, sean políticxs o comandantes de guerrilla, por drones o aviones de bombardeo turcos. Después de todo, son ellos que llevan a cabo la inteligencia en el terreno y pasan la información directamente a sus superiores turcos. Esta colaboración sucia se ha intensificado aún más desde la ofensiva alrededor del área de Xakurkê en mayo de 2019.

Después de que en el verano de 2019 dos jóvenes kurdos castigaran y ejecutaran a dos agentes de alto rango de MIT en Hewlêr por sus crímenes contra el pueblo kurdo, el PDK inmediatamente se dispuso a arrestar a los presuntos culpables. Dos jóvenes acusados del crimen fueron capturados por el PDK y luego condenados a muerte, de acuerdo con los postulados de la justicia de Turquía. En aquel caso el PDK incluso afirmó que la orden de asesinato de los agentes turcos había sido dada desde el campo de refugiados de Maxmur. Este campamento está habitado principalmente por familias kurdas que huyeron del Kurdistán del Norte en la década de 1990, escapando de las políticas de aniquilación turcas y que en su mayoría mantienen cercanía al movimiento de liberación kurdo. El campo de Maxmur es autogestionado según los principios del confederalismo democrático. Con esta acusación, el PDK legitimó los subsiguientes ataques aéreos turcos sobre Maxmur. También establecieron un bloqueo total, prohibiendo el paso en las carreteras con el objetivo de desgastar a la población, obligarla a rendirse y finalmente disolver el campamento. Hay que destacar que muchxs habitantes de Maxmur tienen que desplazarse fuera, sobre todo a Erbil, para trabajar. Este bloqueo dura desde hace ya casi un año.

Mirando el trabajo que el PDK ha hecho hasta ahora al servicio de los ocupantes turcos, podríamos asumir que detrás de los recientes desplazamientos de unidades de los peshmerga no hay nada más que la intención del ejército turco de despejar el camino a Qandil. La política del PDK no puede ser explicada por diferencias ideológicas o sus intereses particulares. No tiene absolutamente nada que ver con la causa kurda, los intereses del pueblo, y de hecho ni siquiera con el nacionalismo kurdo que ellos mismos proclaman. Hoy en día, el PDK no tiene otro papel que ser el brazo largo del colonialismo turco y un fiel sirviente de los intereses estadounidenses e israelíes en la región.

La fase actual: la Tercera Guerra Mundial

En consecuencia, los cambios actuales en Oriente Medio deben ser siempre examinados en el contexto de la Tercera Guerra Mundial y las contradicciones y frentes que la conforman.

La intensificación de los conflictos regionales y mundiales y el caos en el que la modernidad capitalista ha hundido la humanidad entera y la naturaleza dejan cada vez más claro lo correcto que resultan los análisis del movimiento kurdo. Esto es particularmente cierto con su definición de la fase en la que nos encontramos como una fase de confrontación global, como la Tercera Guerra Mundial.

Esta confrontación, esta Tercera Guerra Mundial, se está manifestando de forma diferente según las distintas regiones. En Oriente Medio, se manifiesta como un conflicto armado entre diferentes fuerzas, diversos cuasi-estados y actores sociales, mientras que, por ejemplo, en Europa, adquiere otras formas. Sin embargo, no importa cómo se manifieste esta Tercera Guerra Mundial, la contradicción y el conflicto fundamental nunca ocurre entre los Estados, las potencias y los monopolios, es decir entre las diferentes facciones del capital. La contradicción fundamental es siempre entre la sociedad y el estado, entre la gente oprimida y sus opresores.

En su análisis, el movimiento de liberación kurdo habla de tres fuerzas básicas que están en conflicto entre sí a nivel regional, de tres fuerzas esencialmente opuestas. Por un lado, están los estados nacionales, incluyendo Siria, Irak, Turquía e Irán. En el otro lado, las fuerzas de intervención imperialistas dirigidas por su vanguardia, la superpotencia imperialista, los Estados Unidos. La tercera fuerza son las fuerzas democráticas y revolucionarias. Es importante que no olvidemos que este análisis es un análisis político que examina las circunstancias tácticas. Es correcto y necesario, por ejemplo, examinar y, en interés de la revolución, utilizar la táctica

las contradicciones entre los estados nacionales y entre las potencias imperialistas intervencionistas.

La competitividad entre los Estados-naciones locales e imperialistas

Está claro que, desde el punto de vista táctico, los Estados-naciones de la región y las potencias imperialistas tienen intereses contradictorios. Están compitiendo entre sí.

Por un lado, las potencias de intervención imperialistas están tratando de rediseñar y remodelar la región de acuerdo con sus propios intereses. Quieren derrocar los actuales regímenes autocráticos de Oriente Medio, para luego transformar a estos Estados-naciones, sea descentralizándolos, federalizándolos o incluso destruyéndolos de forma selectiva. Por otro lado, los Estados y regímenes nacionales existentes están tratando de defender su condición de estado. Intentan salvaguardar su poder y mantener el statu quo que se creó en la región después de la Primera Guerra Mundial. Sin embargo, las potencias imperialistas intervencionistas están tratando de rediseñar la situación y reconstruir el orden colonial que Francia y Gran Bretaña crearon después de la Primera Guerra Mundial. Todo eso para crear en Oriente Medio “una nueva estabilidad”. Por supuesto que hay contradicciones entre estos diferentes estados y potencias. Si miramos la situación superficialmente, la guerra en la región parece un conflicto entre estas dos fuerzas. Si lo vemos de forma tan reducida, parece que el conflicto principal es aquel entre Siria, Irán, etc. y los EE.UU.; en otras palabras, siempre entre los Estados-naciones y las potencias imperialistas que vienen de fuera. Sin embargo, este no es el caso.

Capitalismo vs. Socialismo

Cuando analizamos las condiciones tácticas, es importante hacer esta distinción, pero si queremos evaluar las condiciones de manera estratégica, tenemos que adoptar una perspectiva ideológica, para luego, considerando tanto las condiciones globales como regionales, reconocer que existen dos líneas básicas, dos sistemas principales que están en conflicto entre sí. Por un lado, la modernidad capitalista y, por otro lado, la modernidad democrática. Por un lado, están las fuerzas del capitalismo y por otro lado las fuerzas del socialismo.

Debemos partir de que hay una lucha entre la revolución y la contrarrevolución. Desde un punto de vista ideológico, pero también estratégico, tenemos considerar que esta es la principal contradicción. Sólo evaluando el bando revolucionario y las fuerzas democráticas en Oriente Medio como un factor de poder por derecho propio, seremos capaces de comprender adecuadamente las políticas que tanto las potencias imperialistas y como los Estados-nación regionales aplican frente a estas primeras.

Cuando hablamos de fuerzas democráticas, hablamos de las mujeres, hablamos de la juventud de Oriente Medio, hablamos de los grupos étnicos y religiosos oprimidos, hablamos de lxs trabajadorxs de toda esta región. Estas son las fuerzas fundamentales. Estamos hablando de toda esta gente que salió a la calle en 2011, que se quedó en la Plaza Tahrir de El Cairo en 2011, que inició las revueltas en Libia y Siria, que trató de encontrar una tercera vía más allá de la dominación imperialista y de los regímenes reaccionarios locales. Esto también incluye a lxs revolucionarixs, la izquierda, las organizaciones socialistas de la región.

Rojava como continuidad de las revueltas de 2011

Hoy, la vanguardia de las fuerzas democráticas se expresa en la revolución de Rojava y en el movimiento de liberación kurdo. Esto se debe a que tuvieron éxito a diferencia de los levantamientos en otros países de la región, que comenzaron de manera muy prometedora, pero se ahogaron en sangre después de muy poco tiempo. Muchas de estas revueltas fueron apropiadas por los islamistas o aplastadas por los regímenes reaccionarios. Otras fueron apropiadas por las potencias imperialistas y fueron usadas como peones. A diferencia de los levantamientos en los demás países de la región, la revolución de Rojava pudo consolidarse y hoy representa la continuidad de la revuelta de 2011, la primavera de los pueblos.

De este modo, desempeña un papel pionero para las fuerzas democráticas de la región. La revolución fue capaz de consolidarse en el curso de este proceso y sigue existiendo hoy en día. En análisis anteriores, hemos hablado mucho del papel de la revolución como factor independiente en la región.

Uniendo a los enemigos de la revolución

Ideológica y estratégicamente, tanto los Estados nación como las potencias imperialistas intervencionistas están unidos por un interés común contra la revolución. Y actúan como tales. Si unx se pregunta por qué los países que tienen intereses en conflicto, que están en feroz competencia entre sí, pueden unirse contra la revolución, sólo podemos responder a ello mirando la situación ideológica y estratégicamente. Los ataques de ocupación del fascismo turco contra las zonas liberadas del Kurdistán y la actitud de las potencias hegemónicas, los EE.UU. y la OTAN, así como la Federación de Rusia, sólo adquieren su pleno significado en este contexto. El fascismo turco en la forma del régimen del AKP-MHP, independientemente de lo que haga, nunca es un actor aislado. Siempre hay diferentes fuerzas detrás de ellos, algunas de las cuales controlan o apoyan sus acciones, o al menos preparan la base para los ataques políticos, diplomáticos, militares o económicos.

Los recientes acontecimientos en el Kurdistán del Sur

A fin de evaluar la situación actual de la región, es importante examinar los acontecimientos y cambios recientes en las zonas liberadas de las montañas del Kurdistán del Sur (norte de Irak).

A pesar de los constantes ataques y los enfrentamientos diarios en todos los frentes entre las fuerzas de ocupación y las unidades de defensa de la revolución, las líneas del frente en el norte de Siria siguen siendo en gran medida estáticas. Sin embargo, en el norte de Irak, la guerra amenaza con alcanzar un nuevo nivel de escalada. Cada inicio de primavera en el Kurdistán significa también que los enfrentamientos armados entre la guerrilla y las fuerzas del fascismo turco entran en una nueva ronda. Así como la naturaleza se renueva cada año y se vuelve verde y las últimas nieves del invierno desaparecen de los picos, el tiempo de nuevas ofensivas comienza en Kurdistán. Se trata tanto de ofensivas del enemigo como de las fuerzas revolucionarias. Las fuerzas guerrilleras de las HPG y las YJA-Star ya dieron la bienvenida al año de lucha 2020 e iniciaron acciones efectivas, especialmente en el Norte y el Sur ocupados del Kurdistán, que ya causaron cientos de víctimas entre las fuerzas de ocupación. Las acciones, que se llevaron a cabo realmente con una gran profesionalidad y de manera militarmente impresionante, son signos de la profesionalización continua y la reorientación de las fuerzas de la guerrilla según las condiciones del siglo XXI y están generando al régimen fascista del AKP-MHP en Ankara enormes problemas políticos internos.

Política interna de Turquía

Incluso si el enemigo trata de ocultar sus pérdidas, no se pueden ocultar los cientos de soldados muertos, y en este sentido los continuos ataques tienen un fuerte efecto de desgaste de la fuerza de combate del enemigo. La moral de guerra en las propias filas, en el propio partido, pero sobre todo en la propia población, está decayendo. Por un lado, especialmente desde el inicio de la nueva ofensiva de ocupación en Rojava, los ataques incendiarios y diferentes tipos de sabotaje por parte de las diversas unidades de venganza y de organizaciones independientes más pequeñas han continuado en el oeste de Turquía, infligiendo graves golpes a la economía de guerra turca. Prácticamente todas las noches se queman fábricas de las industrias estratégicas para el fascismo turco, ya sea en Adana, Ankara, Antalya o Izmir. Esto, por supuesto, tiene un enorme impacto en la situación política y económica interna del Estado turco.

Por otro lado, la situación del régimen ha empeorado. Desde el punto de vista de la política interna, esto se debe a la ofensiva del fascismo turco en relación con la ocupación de Idlib en el noroeste de Siria en marzo de este año, que fue muy costosa y muy criticada. Además, el coronavirus, especialmente con la agravada crisis económica, ha empeorado aún más la situación de la población trabajadora dentro de Turquía.

Por supuesto, Erdogan y sus asociados son muy conscientes de que su régimen sólo puede mantenerse en el poder si logra éxitos militares contra aquel a quien ellos mismos han declarado como “enemigo de la nación”, es decir, el movimiento de liberación kurdo dirigido por el PKK. Nada tiene un efecto tan unificador y movilizador a nivel interno como el éxito de las operaciones contra el PKK en el norte de Irak o en el este de Turquía, o las ofensivas militares contra las fuerzas revolucionarias que resultan en ocupar zonas enteras en el norte de Siria. La principal fuerza impulsora del régimen de AKP-MHP para movilizar a su propio pueblo fue, es y será la guerra contra el pueblo kurdo y contra las fuerzas democráticas en casa y en todo Oriente Medio. Los recientes acontecimientos y movimientos de tropas en el norte de Irak son una clara muestra para nosotrxs de que el fascismo turco está planeando actualmente nuevas ofensivas y posiblemente pronto las ponga en práctica.

El rol de los EE.UU.

Para entender con exactitud el papel que los EE.UU. e Israel juegan en esta situación conflictiva, es necesario examinar más de cerca la situación general en Irak y en toda la región de Oriente Medio. Especialmente desde la eliminación del general iraní Qassem Soleimani por un ataque aéreo estadounidense en enero de este año, las tensiones entre el régimen iraní y el imperialismo norteamericano se han incrementado aún más, especialmente en Irak, pero también más allá, en toda la región.

Después del intercambio superficial de ataques en enero, las diversas fuerzas se han reposicionado. Han usado el tiempo para hacer preparativos. Irán ha logrado obtener un gran beneficio político con la decisión del parlamento iraquí entorno a la retirada de las tropas americanas del país. Al mismo tiempo, tres nuevas organizaciones oficiales independientes cercanas a la ideología de la Revolución Islámica, han entrado en escena política en Irak. Incluso aunque no existen pruebas directas en la actualidad, debe asumirse que se trata de proxies iraníes, o al menos fuerzas apoyadas por Irán. Estos grupos han sido responsables de los recientes ataques con misiles a las bases de la Coalición Internacional en Irak, que se cobraron la vida de varios soldados estadounidenses.

Hay imágenes en las redes sociales de drones que están circulando desde el corazón de la Zona Verde en Bagdad, la zona de alta seguridad de los EE.UU. donde se encuentra su embajada. Esto va acompañado de claras amenazas. Mientras los imperialistas norteamericanos amenazan con represalias, también están haciendo preparativos concretos para la guerra sobre el terreno. Esto se ha hecho más y más visible especialmente durante las últimas semanas.

La aparente retirada parcial de los EE.UU. de Irak

En las últimas semanas, las tropas de EE.UU. han entregado la mayoría de sus bases al ejército del gobierno central iraquí. Lo que a lxs observadorxs externxs les ha parecido una retirada parcial de Irak ha sido en realidad un reposicionamiento de las tropas para prepararse para una mayor escalada con los grupos iraníes del autoproclamado Eje de la Resistencia.

Hasta ahora, ni las tropas del gobierno central iraquí ni el ejército estadounidense mismo han podido defender a sus soldados de los repetidos ataques iraníes con cohetes. O tal vez no ha habido una verdadera voluntad política de hacerlo. Una presencia dispersa por todo el país hace que cualquier fuerza sea vulnerable cuando se enfrenta a grupos que utilizan métodos de guerra asimétrica y tácticas de guerrilla. Por eso, al final, se ha producido un traslado de las tropas.

Las bases militares afectadas por los ataques con misiles han sido evacuadas y la mayoría de las tropas estadounidenses ya habían sido trasladadas a las zonas de la región autónoma del Kurdistán en las últimas semanas. Recientemente, el ejército estadounidense también ha posicionado allí sistemas de defensa aérea Patriot para protegerse de posibles ataques aéreos, presumiblemente principalmente contra misiles balísticos iraníes. Incluso antes de esto, algunos políticos estadounidenses habían dicho que en caso de que el gobierno central iraquí exigiera la retirada de sus fuerzas, sería fácil retirarse al Kurdistán del Sur. Con el gobierno del Kurdistán del Sur dominado por el PDK, los EE.UU. tienen los colaboradores perfectos para mantener su presencia en la región.

Por supuesto, también es posible que, a cambio de apoyo en la lucha contra los grupos iraníes en Irak, los EE.UU. mantengan conversaciones con el PDK sobre el futuro estatus o incluso un posible estado del Kurdistán del Sur. Por lo tanto, la reciente transferencia de los sistemas Patriot a la región también ha sido percibida por la parte iraní como una clara amenaza, y el tono entre ambas partes se ha vuelto cada vez más tenso. Podemos decir que la situación en Irak es sumamente frágil y puede agravarse en cualquier momento por una sola iniciativa de una u otra parte.

División del trabajo entre los EE.UU. e Israel

Hace ya unos meses, los EE.UU. e Israel establecieron una clara división del trabajo. Israel asumió la responsabilidad de debilitar la influencia iraní en Siria. Esto se manifiesta en los ataques aéreos y con aviones no tripulados contra los guardias revolucionarios iraníes y los grupos del llamado Eje de la Resistencia aliados con ellos, que ahora tienen lugar semanalmente. La parte de las fuerzas estadounidenses consiste en asestar golpes fuertes a Irán en Irak. Por lo tanto, es de esperar que los EE.UU. continúen en un futuro próximo con ataques aéreos dirigidos contra las milicias iraníes y planifiquen cuidadosamente los asesinatos de sus líderes, lo que podría intensificar el conflicto.

Con toda probabilidad, los EE.UU. no se involucrarán en un conflicto en campo abierto, sino que tratarán de ganarse a algunos proxies locales para enviarles a luchar en el terreno. A su vez, tomarán medidas contra los chiítas islamistas en Irak desde el aire y con ayuda de la investigación de inteligencia. Por lo tanto, el Kurdistán del Sur parece haber sido elegido como un área remota segura. Sin embargo, los EE.UU. saben muy bien por experiencia propia que las intervenciones militares y la desestabilización de la región que conllevan pueden tener consecuencias inesperadas. También pueden desarrollar su propia dinámica, que en este caso puede haber ocurrido ya.

Los ejemplos de Irak, Libia, Siria y Afganistán todavía siguen bien grabados en la memoria y siguen siendo pertinentes. Allí donde las fuerzas del estatus quo, es decir, las de los Estados nación regionales, se vean debilitadas por las intervenciones imperialistas, las fuerzas revolucionarias democráticas también pueden sacar provecho de la situación y ganar fuerza, siempre que desarrollen una línea política correcta y no tomen partido erróneamente.

La política de la Tercera Vía

El mejor ejemplo que podemos ver en este momento es sin duda la revolución de Rojava, donde las fuerzas revolucionarias, gracias a su alto nivel de organización y a su buena preparación logística y militar, lograron llenar el vacío de poder en 2012, dando así nacimiento a la mayor revolución del siglo XXI.

Al hacerlo, llevaron a cabo una hábil política de “tercera vía”, es decir, una vía que va más allá de los regímenes despóticos, pero también más allá de los intereses de los imperialistas, lo que redunda en beneficio de los pueblos y las fuerzas democráticas de la región. Así, lograron consolidar la revolución y adoptar una posición influyente en la región. No hay que olvidar que la revolución en el norte de Siria ha hecho imposible la solución de la cuestión siria tanto para las potencias regionales como mundiales, es decir tanto para Siria como para Turquía, para Rusia, para Irán, para los Estados Unidos y para toda la OTAN. Si el conflicto fuera sólo entre ellos, una solución basada en los intereses de una u otra parte probablemente se habría alcanzado hace ya mucho tiempo. Sin embargo, debido a que la revolución es un factor impredecible en todo el conflicto, estas potencias no son capaces de solucionar la situación solas. Esto es también lo que queremos decir cuando subrayamos que la revolución debe ser considerada como un factor en sí mismo.

En los últimos años, el imperialismo estadounidense ha intentado repetidamente empujar a los movimientos por la libertad no sólo en Siria o Irak, sino en varios países de Oriente Medio a un enfrentamiento con las fuerzas iraníes para utilizarlos como soldados de a pie para sus propios planes. Con este mismo fin, tratan de obligar el movimiento de liberación kurdo a una colaboración, algo que significaría rendirse ante los intereses de los EE.UU.

El movimiento de liberación kurdo tiene claro que no participará en ninguna lucha que sea contraria a los intereses de la revolución y de los pueblos de la región. Al mismo tiempo, los EE.UU. son conscientes de la capacidad y la fuerza del movimiento de liberación kurdo, especialmente del PKK, para intervenir rápidamente en Irak y cambiar la situación en beneficio de las fuerzas democráticas dondequiera que se abra un vacío. Con el fin de evitar que las fuerzas revolucionarias utilicen una situación posiblemente imprevista en el conflicto con Irán para fortalecer aún más la revolución en la región, hay que debilitarles lo máximo posible antes de una nueva intervención. Esto no es sólo en interés de los Estados Unidos, sino también de Israel. Además, los otros estados de la OTAN, hasta los Estados nación de la región y Rusia, pueden muy bien participar en ello para debilitar las fuerzas revolucionarias.

Conspiración contra el movimiento de liberación kurdo

En este contexto hablamos de una conspiración internacional, es decir, de la unidad de las fuerzas contrarrevolucionarias contra la revolución en Medio Oriente. Los recientes ataques de ocupantes turcos en el norte de Siria desde octubre de 2019 también deben considerarse en este contexto. Al igual que la conspiración internacional de la década de 1990, que culminó con el secuestro y el encarcelamiento de Abdullah Öcalan, debe considerarse como un preludio de la ocupación de Irak en 2003, la segunda fase de la conspiración internacional, que estamos presenciando actualmente, sólo adquiere su plena significación en el contexto de los esfuerzos de intervención contra Irán. En ese momento, el objetivo de los imperialistas era atar a Turquía y a los demás colaboradores regionales a sí mismos, mantener sus propias filas en orden y debilitar o incluso liquidar por completo la fuerza revolucionaria más fuerte e influyente de la región: el movimiento de liberación dirigido por el PKK.

Hoy, por ejemplo, el aislamiento intensificado contra Abdullah Öcalan debe considerarse en este contexto y debe evaluarse como un método de guerra especial. Al aislar a Öcalan, se trata de silenciar la voz de la libertad. De dejar el movimiento movimiento sin cabeza y desorientado y, por lo tanto, hacerle vulnerable. El aislamiento es parte de esta guerra y de esta trama y debe ser contrarrestado en consecuencia. La lucha por la libertad de Öcalan no debe ser considerada como un tema secundario. El ataque no sólo se dirige a Öcalan como persona, sino también a su filosofía y a la teoría política desarrollada a partir de ella.

Por lo tanto, para evitar el riesgo y frustrar los planes imperialistas, es esencial no tan sólo defender la revolución en el noreste de Siria o en Qandil. En este sentido, la defensa de la revolución sólo es posible levantando el aislamiento de Öcalan, por lo que la lucha contra el aislamiento debe llevarse a cabo de manera consecuente. Al igual que la guerra de 2015 comenzó con el endurecimiento del aislamiento contra Öcalan, hoy en día el endurecimiento de las condiciones de las cárceles es la condición previa para nuevos ataques y nos muestra muy claramente las intenciones del enemigo.

Cualquiera que esté realmente preparadx para trabajar para lograr una solución pacífica a la cuestión kurda y por la democratización de Oriente Medio buscará el diálogo con Öcalan. Sin embargo, cualquiera que busque una mayor escalada y una solución militar lo aislará del mundo exterior, del pueblo y del movimiento.

Rojava y Qandil pertenecen juntas

Por lo tanto, el riesgo de un ataque contra Qandil debe ser tomado muy en serio. Qandil es hoy en día más que una zona controlada por la guerrilla; es el corazón, el cerebro, el cuartel general de la revolución en Oriente Medio y del movimiento democrático confederal, también a escala mundial. Por lo tanto, un ataque contra Qandil, llevado a cabo por quien sea, por el PDK o por Turquía, forzado por los Estados Unidos o incluso por otros estados, debe ser evaluado como un ataque contra todas las fuerzas revolucionarias del mundo y respondido con toda determinación.

El movimiento de resistencia mundial, que salió a la calle en otoño pasado para defender la revolución de Rojava, debe reconocer la conexión de las luchas y no debe considerar a Rojava como algo separado de Qandil, ni a Qandil como algo separado de Rojava. Hoy en día, la revolución en Oriente Medio se ha convertido en un factor decisivo en la lucha por el control de la región. Sin embargo, gracias al movimiento de resistencia global, también ha ganado una posición global que no puede ser ignorada y que no puede ser simplemente descartada.

Dos fuerzas en defensa de la revolución

En la defensa de la revolución hoy debemos partir, por lo tanto, de dos elementos básicos. Por un lado, están las fuerzas revolucionarias de la región, las fuerzas de defensa revolucionarias, la guerrilla, el pueblo armado, que luchan contra la ocupación, el colonialismo y el dominio extranjero con todos los medios. Por otro lado, está el movimiento de resistencia global, que con sus acciones está presionando la política de los países imperialistas. Está analizando los crímenes de las clases dominantes y los ataca abiertamente. Un factor importante que caracteriza a esta resistencia global es ver la defensa de la revolución como algo más que una lucha lejana. En la resistencia común, también vemos la defensa de nuestras propias esperanzas; hemos reconocido esta revolución como nuestra propia revolución.

Una escalada en el norte de Irak también servirá este año para preparar una otra ofensiva de invasión y posterior ocupación de Rojava. Además, el año pasado el enemigo también atacó primero a Xakurkê y luego al noreste de Siria. Los preparativos de Turquía continúan ahora mismo a toda velocidad. Las negociaciones diplomáticas necesarias se están llevando a cabo a puerta cerrada. Con la última propuesta del régimen de Erdogan a los EE.UU. y el imperialismo ruso de dividir el petróleo del norte de Siria entre ellos, es sólo una cuestión de tiempo hasta que las superpotencias abran de nuevo el camino a Turquía para la invasión.

A pesar de la retirada de las YPG y YPJ de la frontera septentrional de Siria, y a pesar de todos los esfuerzos por mantener el alto el fuego, el fascismo turco sigue movilizándose contra la revolución, y la guerra de baja intensidad a la que nos enfrentamos actualmente podría estallar pronto de nuevo. Por el momento no está claro cuál es el próximo objetivo de las fuerzas de ocupación turcas. Circulan diversas informaciones, pero debemos suponer lo peor, a saber, que todas las zonas aún libres, todas las zonas liberadas del noreste de Siria, desde Şehba hasta Kobanê, pasando por Tirbespî y Dêrik, están actualmente bajo la grave amenaza de otro ataque e invasión.

El enemigo utiliza la ocasión del coronavirus, que es el centro de la atención pública mundial, para que sus preparativos militares pasen desapercibidos. El armamento está en camino, las tropas auxiliares yihadistas se están amasando en las zonas de Gire Spî y Serêkanî, y en cuanto se produzca una situación favorable, no dudarán en atacar. Lo único que falta son los preparativos diplomáticos para reordenar el equilibrio de poder en la región. Una vez que se hagan estos preparativos, atacarán.

Resistencia

Por otro lado, la resistencia contra el régimen fascista también está creciendo, tanto en Turquía como en Siria e Irak. Mientras las fuerzas de ocupación y las potencias imperialistas se preparan para nuevas ofensivas, los pueblos de la región también se están armando para defender sus vidas, su dignidad y su libertad. Nadie aceptará así de simple la ocupación turca. Al igual que en Gire Spî y Serêkanî, la resistencia en las otras zonas continuará.

Ya sea en Qandil o en el norte de Siria, dondequiera que los invasores avancen, encontrarán una feroz resistencia y no les será fácil imponerse. Ni en el norte de Irak ni en el norte de Siria será fácil. Cuanto mayores sean los ataques de los ocupantes, mayor será la resistencia contra ellos. Si logramos unir las fuerzas de la resistencia y de la revolución en toda la región y luchamos con una fuerza unida contra los ocupantes, este año seremos testigos de grandes avances y progresos revolucionarios de unas dimensiones sin precedentes. Sin embargo, para que la revolución logre un gran avance en toda la región del Oriente Medio, es preciso eliminar el régimen fascista del AKP-MHP, que actualmente es el mayor bastión de la contrarrevolución en la región e impide que la revolución logre expanderse.

Con la guerra popular revolucionaria como arma, los pueblos y oprimidos de la región podrán resistir ante cualquier ataque y derrotar al fascismo turco. Por supuesto, habrá pérdidas individuales, pero esto no significa perder la guerra. Aunque Efrîn, Gire Spî y Serekanî estén actualmente bajo ocupación, la revolución no puede ser derrotada tan fácilmente. Incluso si hay que dar un paso atrás una y otra vez, la próxima ofensiva está siempre preparada.

El papel del movimiento de resistencia mundial

En el contexto de esta situación, el movimiento de resistencia mundial debe, por supuesto, reconocer la gravedad de la situación actual, pero también las oportunidades que se derivan de ella, y actuar con determinación.

Hoy ha llegado el momento de dar el golpe final al fascismo turco. El movimiento de resistencia en todo el mundo también debe desempeñar su papel en ello. No es momento de esperar y observar. Si esperamos a que se active el próximo ataque a Rojava, ya será demasiado tarde. La guerra sucede ahora; la guerra ya ha empezado; la guerra nunca se ha detenido. En la superficie, se representa un teatro sobre el armisticio, pero la guerra continúa sin interrupción en el norte de Siria, así como en otras partes del Kurdistán. No es el momento de sentarse en casa y esperar a la próxima gran invasión, ya es hora de enfrentarse a esta guerra de ocupación con todos los medios necesarios.

Por lo tanto, intentemos juntxs estropear a las potencias imperialistas sus juegos antes de que puedan ponerse en práctica.

¡Luchemos juntxs por la victoria de la revolución en Oriente Medio!

¡Viva la solidaridad internacional!